Publicidad

Navegación

  • Introducción
  • ¿Qué son los lunares?
  • ¿Qué tipos de lunares hay?
  • ¿Cuándo hay que controlar los lunares?
  • ¿Cómo son los procedimientos para quitar lunares?
  • ¿Qué cuidados hay que seguir después de quitar el lunar?
  • Contraindicaciones o efectos secundarios
  • Preguntas frecuentes
  • Testimonios
  • Bibliografía

Introducción

Los lunares aparecen por la concentración de unas células pigmentadas en la piel que se denominan melanocitos. Algunos son peligrosos ya que pueden derivar en cáncer de piel y son denominados como melanomas. Se diagnostican entre 2 y 3 millones de casos de cáncer de piel por año, de los cuales 230.000, corresponden a melanoma.

¿Qué son los lunares?

El término médico que se utiliza para denominar a los lunares es “nevos”. Son un tipo frecuente de crecimiento en la piel ocasionado por un grupo de células pigmentadas. Suelen aparecer durante la niñez y la adolescencia y es normal que todos tengamos entre 10 y 40 lunares. Algunos permanecen iguales toda la vida y otros, cambian de aspecto o pueden desaparecer con el tiempo.

La mayoría de los lunares son benignos por lo que en raros casos se vuelven cancerígenos. Aún así, es importante controlarlos para detectar a tiempo posibles casos de cáncer de piel, especialmente el melanoma maligno.

¿Qué tipos de lunares hay?

Los lunares pueden ser rosados, morenos o marrones. Pueden ser planos o elevados. Generalmente son redondos u ovalados y de un tamaño no mayor al de una goma de borrar. A continuación detallamos los tipos de lunares más comunes:

  • Los lunares comunes adquiridos: se encuentran en cualquier parte del cuerpo y mayormente en personas de piel clara. Su aparición se debe, por lo general, a la exposición al sol. Hay que prestarles atención para ver si cambian de forma o de color con el tiempo.
  • Los lunares atípicos: son más grandes que los comunes y pueden ser lisos o rugosos. Tienen un tono beige o marrón y pueden aparecer solos o agrupados. Se recomienda examinarlos habitualmente porque incrementan el riesgo de melanoma.
  • Los lunares congénitos: pueden ser redondos u ovalados y la coloración puede ser desigual. Aparecen en los recién nacidos y su aparición tiene que ver con la genética. Si hay tendencia en la familia, aumenta la probabilidad de que se manifiesten.
  • Los lunares spitz: aparecen normalmente en los chicos entre los 3 y los 13 años de edad. El lugar donde se ubican habitualmente es el rostro o la cabeza. Son lisos y benignos y por eso no se recomienda eliminarlos, salvo que tengan una tonalidad rojiza o elevaciones. También se los conoce como lunares de células fusiformes.
  • Los lunares con aureola: se forman con una lesión y lo que los distingue es que tienen una aureola blanca alrededor, efecto de la despigmentación de la piel. Suelen ser inofensivos y con el tiempo hasta pueden desaparecer.

El melanoma es la complicación principal de los lunares. Algunas personas tienen mayor riesgo por cuestiones genéticas. Pero además, entre los factores que aumentan el riesgo de melanoma podemos mencionar:

  • Cuando los lunares tienen gran tamaño
  • Cuando los lunares son poco comunes
  • Cuando la persona tiene muchos lunares
  • Cuando hay antecedentes familiares de melanoma

¿Cuándo hay que controlar los lunares?

En líneas generales, podemos decir que el control de los lunares o nevos debe realizarse al menos una vez al año en una consulta dermatológica. Como decíamos anteriormente, hay determinados casos en los que el control tiene que ser quizás más frecuente, como cuando el paciente presenta antecedentes personales o familiares de cáncer de piel o de otro tipo de cáncer, cuando se detectan nevos atípicos, con un tamaño o forma diferente, cuando la piel es muy blanca, cuando el paciente tiene demasiados lunares, en casos de inmunodepresión o de enfermedades genéticas que predisponen al cáncer del piel como el xeroderma pigmentoso, el albinismo, etc.

Los lunares del cuero cabelludo o la zona genital suelen ser más difíciles de controlar. Por este motivo, hay que hacer un seguimiento más seguido. Nos valemos de la exploración de la lesión, con la ayuda de la dermatoscopia óptica, para valorar las lesiones pigmentadas en la piel. Con mucha frecuencia esto es suficiente para establecer un diagnóstico concreto, pero en caso de que persistan las dudas, se puede realizar una biopsia diagnóstica de la mancha.

Se debe acudir a un dermatólogo en caso de notar:

  • Nuevos lunares o manchas en adultos
  • Aumento de tamaño 
  • Lunas más espeso 
  • Cambios en el color
  • Picazón o sangrado en un lunar
  • Heridas en la piel que no sanan o piel enrojecida con escamas

La primera consulta siempre debe realizarse con un dermatólogo que es quien determinará si el lunar es benigno o maligno. Este profesional te derivará a un cirujano plástico para retirarlo o indicará si es más aconsejable quitarlo con láser.

¿Cómo son los procedimientos para quitar lunares?

No todos los lunares deben ser eliminados. En la mayoría de los casos se realiza con una finalidad estética. Pero también puede que el dermatólogo observe alguna lesión pigmentada irregular y realice una extracción y posterior biopsia del mismo para descartar la existencia de un cáncer de piel.

Por ejemplo, siempre que un lunar tenga prurito (picazón) es uno de los elementos que indican sacar quirúrgicamente esos lunares y realizar el estudio histopatológico correspondiente. Entonces siempre es necesario evaluar el caso de cada paciente para determinar cuál es el método más efectivo.

Hay diversos métodos que se pueden emplear para eliminar los lunares. La elección de una técnica o de otra depende de varios factores como del tipo de lesión, su localización, la finalidad de la eliminación y la preferencia del paciente. Se pueden utilizar las siguientes técnicas:

  • Cirugía: Se elige principalmente cuando es necesario hacer después el estudio histológico de la pieza. Se aplica anestesia local y puede quedar una pequeña cicatriz. Es una técnica eficaz para los lunares ubicados en el surco nasogeniano. Al ser una intervención sencilla, no es necesario ingreso hospitalario ni posoperatorio. Únicamente habrá que seguir unos cuidados especiales que establecerá el cirujano en función de cada paciente. La cirugía puede durar una o dos horas, en función del tamaño del lunar a extraer. Una vez eliminado, el cirujano suele administrar antibióticos para evitar infecciones. El paciente deberá seguir los consejos sobre el cuidado de la zona y normalmente, retomará su rutina normal tras el procedimiento. 
  • Afeitado quirúrgico: Se utiliza principalmente para las lesiones exofíticas (lunares que sobresalen de la piel). Se utiliza anestesia local o crioterapia con nitrógeno y luego se hace el corte tangencial con un bisturí. Es un procedimiento muy rápido y el resultado es estético. El lunar puede quedar con el aspecto de una peca completamente plana y especialmente negra. Esta técnica posee menos riesgos y complicaciones que la cirugía pero la probabilidad de que el lunar no sea extirpado totalmente es mayor (entre el 13 y 20% según los estudios).
  • Láser despigmentante: Para esta técnica se utiliza aparatología especial como la luz pulsada o el láser Alejandrita) que impactan específicamente sobre los melanocitos y los destruyen. Solo se utiliza para nevus melanocíticos planos, que no tienen volumen. No se recomienda este método si es necesario realizar una biopsia.  
  • Láser CO2: Este tipo de procedimiento permite eliminar de forma instantánea el tejido donde impacta la luz. Puede emplearse como una suerte de bisturí para cortar (vaporizar) las lesiones sobresalidas. Tiene un alto grado de precisión y permite controlar la profundidad por lo que la cicatriz que queda es mínima. No se necesita anestesia y normalmente, no cicatriz. Se trata de un procedimiento muy rápido, indoloro, efectivo y seguro. Además, es poco probable que surjan efectos secundarios o complicaciones como infección, sangrado, etc.
  • Electrocoagulación: Con el electrocoagulador o bisturí eléctrico que emana calor se puede destruir el tejido donde está ubicado el lunar. Debe ser utilizado por un dermatólogo porque si no se controla adecuadamente la temperatura puede quedar una cicatriz en la piel.  

¿Qué cuidados hay que seguir después de quitar el lunar?

Después de la cirugía, el proceso de recuperación suele ser rápido (entre 1 y 3 semanas) y la cicatriz se va atenuando con el paso del tiempo. No obstante, no todas las personas cicatrizan de la misma manera, ni todas las zonas del cuerpo cicatrizan igual.

Algunas recomendaciones posteriores a la cirugía son:

  • No hacer fuerza con la zona tratada porque puede abrirse a pesar de tener puntos de sutura.
  • Mantener la lesión cubierta hasta retirar los puntos.
  • Al momento de bañarse, cubrir la zona con un plástico para evitar que se moje.
  • No exponer la lesión al sol aunque sea cubierta.
  • En caso de dolor, secreción o mal olor solicitar una consulta con el médico.

En el tratamiento láser, el médico puede recomendar una pomada especial que deberá aplicarse según las indicaciones. Estas cremas mejoran la cicatrización y hacen que la piel se cure más rápido.

En ambos casos, es fundamental que el paciente no se exponga al sol. Hay que proteger la piel de los rayos UV del sol y evitar así la aparición de nuevas manchas y lunares provocados por la sobreexposición al sol.

Contraindicaciones o efectos secundarios

Generalmente, la eliminación de lunares con las técnicas comentadas anteriormente, no genera complicaciones ni efectos secundarios si se realiza con un profesional certificado. Aún así, como en todo procedimiento, en raras ocasiones puede aparecer:

  • Infección
  • Sangrado
  • Cicatrices permanentes
  • Aparición de nuevo del lunar

Preguntas frecuentes

  • ¿Los lunares que tienen pelos son malignos? Los lunares benignos y los malignos pueden tener pelos pero es solo una característica del lunar que no se relaciona con su benignidad o malignidad.
  • ¿Los lunares carnosos o que están en zonas de roce se deben sacar? Antes se creía que los lunares que estaban en la palma de las manos o en el pie podía llegar a ser malignos en el futuro pero hoy en día se ha comprobado que no es así. Solo hay que sacarlos si molestan mucho por el roce.
  • ¿Al quitar un lunar con cirugía, quedan cicatrices? Cuando se realizan incisiones en la piel siempre quedan cicatrices. Existen diferentes medios para minimizar o " esconder" la visibilidad de las mismas. El tiempo también suele jugar a favor de la mejora de las cicatrices. A modo general toda lesión cutánea ya sea por una herida o por la exéresis de un tumor de piel (lunar u otras) si es profunda dentro de la piel, va dejar una cicatriz resultante. Pero si el tamaño de los lunares son pequeños, y tratados adecuadamente, es posible que la marca de la cicatriz pase desapercibida.
  • ¿Cómo funciona la remoción de lunares con láser? Si los lunares son benignos y solo se quieren quitar por una cuestión estética, entonces se utiliza la opción del láser. Esto evita el paso por el quirófano y en pocos segundos se puede vaporizar el nevo sin dejar cicatriz o dejando apenas una pequeña marca.
  • ¿Es segura la remoción de lunares con láser? Sí, siempre que se haga un buen diagnóstico previo. El melanoma, por ejemplo, requiere una cirugía especial.
  • ¿Cuántas sesiones se necesitan para eliminar el lunar? Es un tratamiento sencillo, completamente indoloro, que en general requiere una única sesión, sea quirúrgica o con láser.

Testimonios

“Me saque un lunar grande de una pierna con el doctor Osvaldo Cobarrubias una cicatriz que no se me noto nunca!!” Ver experiencia

Leonorvicentiniparra - Santiago, Santiago Centro

“Sólo me saque unos lunares, eran muy feos y lo único que me preocupó fue las posibles cicatrices.” Ver experiencia

ClaudiaGarrido2 - Temuco, Cautín

“Me saque lunares de la cara que aparte de lo estético lo hice por prevención.” Ver experiencia

Javiera174 - Santiago, Santiago Centro

"La información que aparece en esta web es solo orientativa y nunca puede sustituir la información que debe proporcionarte tu propio médico estético, cirujano estético o especialista estético. Si estás valorando la posibilidad de realizarte algún tratamiento o intervención médica (también en caso de dudas o preguntas) dirígete directamente a tu médico especialista para que te proporcione la información correspondiente. Clinicasesteticas no respalda ni recomienda ningún contenido, procedimiento, producto, opinión, profesional de la salud o cualquier otro material e información en esta guía o en cualquier parte de este sitio web."